Es el problema del dinero baratito, que se calienta el morro y se pide fácil, pero el préstamo baratito se convierte en deuda carita en un par de reuniones y eso acaba siendo una losa insoportable. Además, la impresora funciona para el que del 100% que imprimen el 75% vaya al 3% de la población que suponen los más 'privilegiados' (léase como eufemismo de 'chorizos') y el otro 25% al 97% restante de la gente.